viernes, 11 de febrero de 2011

15ª SEMANA. La bala, en la sien

Frase de comienzo: La bala, en la sien

Autora: Lucía Sánchez Martín

Título: Frío

La bala, en la sien. Una sonrisa macabra se formó en su rostro. El cadáver aún parecía respirar bajo sus pies. Se paró unos segundos más delante de él, lo observó y se sintió satisfecha de sí misma. Dio media vuelta, recogió su copa de champán y salió al jardín. Estaba lloviendo.
Rodeada de rosas rojas, miró una vez más atrás y vio correr la sangre por la alfombra del salón como persiguiéndola, como si pudiese darle alcance, vengativa. Dio un sorbo, se arregló el cuello de la chaqueta y salió de la casa, completamente feliz.

Autor: Adrián Romero Guerrero

Título: Casquillos

La bala, en la sien. El cilindro de cobre bailó sobre las baldosas de mármol al caer en aquella vieja azotea. La sombra bajó por las escaleras. Olor a mar, un estruendo en el muelle. No había cadáver, ni sangre. Tendría que explicárselo a Ed.

Autor: Diego Chillón Pino

Título: Pedazos

─ ¿La bala? En la sien.
─ Los brazos…
─ En algún punto del lago.
─ ¿Y el resto del cuerpo?
─ En la playa.
─ Buen trabajo.

Autor: Raquel Fernández Gallego

Título: Un experto en conexión

La bala, en la sien, la del último beso, la que falló el amor. La flecha, en el corazón, la del primero, la que el famoso angelito acertó…

Autor: Marco Muñoz Pérez

Título: Solo una obra, aparentemente

La bala, en la sien. Todos disimularon sobre el escenario, como si formara parte del espectáculo incluso la sangre que bañaba el decorado de la obra.


Autor: Bárbara Tello Durán

Título: Situaciones paralelas

La bala, en la sien incrustada, en lo más profundo del cráneo. Una gran mancha impregna todo de color rojo. Él se encontraba en la misma situación, incrustado en lo más profundo de una insólita ciudad. Una gran mancha de indios lo rodea. Siente que lo persiguen. Mira, no ve a nadie, oye ruidos siniestros. En ese mismo instante, Guillermo pulsa el botón “Pause” y va a merendar. Le rugen las tripas.

Autora: María Sirgo González

Título: Todo lo que nace se apaga

“La bala, en la sien. Calle principal a las siete y cuarto de la tarde. El nombre no te interesa. Tienes la foto”. Ya tenía cómo, quién, dónde y cuándo, pero me faltaba el porqué. Esto de ser asesino a sueldo no me parece un trabajo limpio.

Autor: David Vives Kruse

Título: No es un juego

La bala, en la sien; recargo munición, luego en el brazo, luego en la pierna, luego en el abdomen… Ya no aguanta más y se desploma en el suelo.
─ Buen trabajo – me dice el teniente.
Yo sonrío con aires de superioridad, y me voy.
─ ¡Volved a colocar el muñeco! – grita el teniente –. Francisco, hora de lucirse.

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